El síndrome del trabajador quemado, también conocido como Burnout, ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). De este modo, a partir de 2022 el síndrome del Burnout será integrado en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11).

La OMS estipula que el síndrome del trabajador quemado solo tiene referencia en “el entorno laboral”, por lo que no debe utilizarse para otras situaciones en otras “áreas de la vida”. Se estima que afecta al 10% de la población activa en el mundo.

Gracias a ello, se espera que este cambio dote de mayor visibilidad a este problema, y facilite la gestión de bajas e incapacidades laborales.

 

DEFINICIÓN DEL SÍNDROME DEL TRABAJADOR QUEMADO

 

Tal y como recoge el CIE-11, el “síndrome del trabajador quemado es el resultado de un estrés continuo en el puesto de trabajo que no se gestiona con éxito y se caracteriza por la sensación de agotamiento, sentimientos negativos relacionados con el trabajo y reducida eficacia profesional”.

 

SÍNTOMAS DEL BURNOUT

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el burnout o síndrome del trabajador quemado tiene los siguientes síntomas:

 

  1. Agotamiento y falta de energía.
  2. Distanciamiento mental del puesto de trabajo
  3. Disminución de la eficacia laboral.

 

En definitiva, el burnout puede ser el resultado de varias causas, como la falta de control en el trabajo, las expectativas laborales, la dinámica del trabajo o el entorno laboral.