En todo grupo de personas, organización sin ánimo de lucro, equipo de fútbol, club social o, por supuesto, empresa, debe de haber un control interno, pero además, análisis crítico sobre qué se está haciendo bien y qué no, sobre qué aporta valor y qué resta. Siempre será positiva una observación -de forma objetiva, independiente y crítica-, con el objetivo de conocer de primera mano y con una veracidad que se espera total, el estado de los comportamientos, procesos y procedimientos -según se aplique-. En el entorno management, a este procedimiento de control interno se le conoce como auditoría interna.

La auditoría interna es una actividad independiente y objetiva de aseguramiento y consulta, concebida para agregar valor y mejorar las operaciones de una organización. Ayuda a una organización a cumplir sus objetivos, pues aporta un enfoque sistemático y disciplinado con el que evaluar y mejorar la eficacia de los procesos de gestión de riesgos, control y gobierno (The Institute of Internal Auditors).

Los principales objetivos a lograr por los auditores internos son:

  • Analizar el control interno de la empresa, tanto en su vertiente financiera como operativa con el fin de asegurar la representatividad de la información en base a unos principios objetivamente aceptados y un adecuado control de gestión operativo de la organización.
  • Analizar la seguridad de los activos de la empresa, considerando su posible no correcta utilización.
  • Analizar la fiabilidad del sistema de información de la organización con el fin de determinar la correcta obtención y representatividad de la información utilizada en la operatoria empresarial.
  • Garantizar el cumplimiento, por parte de la estructura organizativa, de las políticas dictadas por la dirección.
  • Analizar la racionalización de los criterios organizativos, valorando su posible mejor utilización y efectuando las recomendaciones oportunas.

Las funciones de la auditoria interna

Para lograr los anteriores objetivos, los auditores internos deben de realizar, de manera sintética, las siguientes funciones:

  • Actuar con independencia de criterio y de acción respecto a los restantes órganos de la empresa para el cumplimiento de sus objetivos y en el desempeño de sus funciones.
  • Desarrollar su cometido en cualquier área o actividad funcional de conformidad con un programa anual de auditoría previamente establecido y aprobado, o por instrucciones expresas de la Dirección.
  • Acceder libremente y en cualquier momento a los registros, archivos y documentos de la empresa, y en general a todas las fuentes de información de la organización.
  • Recibir todas aquellas normas e instrucciones escritas relativos al funcionamiento general de la empresa que sean elaboradas por los distintos departamentos responsables del tema y cuyo cumplimiento sea obligado.
  • Colaborar con los diferentes órganos de la empresa en la implantación de los sistemas y procedimientos encaminados a obtener una mayor eficacia de las prácticas de gestión.
  • Exigir el cumplimiento de las normas e instrucciones establecidas por la empresa y de las recomendaciones de auditoría que hayan sido aceptadas por los responsables de su implantación.
  • Solicitar la colaboración necesaria de cualquier departamento para lograr los objetivos de auditoría encomendados por la dirección.
  • Recobrar los niveles de Dirección adecuados, sugerencias y observaciones para la preparación del programa anual de auditoría.

La auditorías internas son un gran valor dentro de las organizaciones, que cobran un mayor valor, si cabe, en el actual contexto de responsabilidad penal de los administradores y directivos, establecido por la vigente Código Penal, dado que la Ley prevé una exención de responsabilidad si se han adoptado las medidas necesarias de vigilancia y control para prevenir posibles delitos en los que la empresa pueda incurrir dadas sus características. Este procedimiento es el Compliance, y en próximas entradas lo abordaremos con detalle.

¿La empresa funciona? ¿La empresa no funciona? En cualquiera de los dos casos, plantéate realizar una auditoría interna. Es la mejor forma de conocer con detalle aquello que marca tu actividad. Si algo funciona, mantenlo, y si no, cámbialo. No hay conclusiones buenas o malas en una auditoría interna: sólo hay provecho futuro.

En VERUM hemos realizado funciones de auditoría interna en muchas organizaciones, y si hay algo que creemos que las debe caracterizar es la confianza. Y la mejor forma de obtenerla es a través de los resultados, que en nuestro caso, nos preceden: info@verumasesores.com

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